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Floema

Varios tipos celulares forman el floema, tejido vegetal encargado del transporte de una solución de sacarosa y otras muchas sustancias orgánicas conocida tradicionalmente como savia elaborada. Estos tipos celulares son : los elementos de los tubos cribosos con sus células anexas, las células cribosas, las fibras y las células parenquimáticas.  

El floema se encuentra siempre asociado al xilema.  

El floema primario se forma a partir de los meristemos apicales y es propio de la mayoría de las monocotiledóneas, las dicotiledóneas herbáceas y las estructuras primarias de las dicotiledóneas que tienen engrosamiento secundario.  

 

El floema secundario, típico de las dicotiledóneas leñosas y subleñosas, forma la llamada corteza interna de los árboles y arbustos, una delgada capa de consistencia tiernamente leñosa que se encuentra rodeando al leño separada de él únicamente por el meristemo lateral.

 

 

La principal característica de las células especializadas del floema es la presencia de unas punteaduras especiales que se agrupan en zonas denominadas "áreas cribosas", cuya característica más peculiar es el acúmulo de un polisacárido llamado calosa, formado a base de glucosa con uniones beta 1-3. Las células cribosas presentan estas áreas repartidas por toda sus superficie. Los elementos de los tubos cribosos presentan una o más áreas cribosas agrupadas en los polos de la célula formando unas estructuras más complejas denominadas "placas cribosas"

 

Los elementos de los tubos cribosos son las células más características de este tejido. Tienen una peculiaridad bastante excepcional, y es que en su plena madurez funcional pierden el núcleo aunque conservan el citoplasma. Esto las convierte en realidad en células "medio vivas", que no pueden reponer las proteínas que constantemente se pierden por hidrólisis. Parece que las "células anexas" se ocupan de mantener vivo ese citoplasma permitiéndole cumplir con perfección su función conductora de moléculas orgánicas.

 

Los parénquimas radial y axial arropan a las células conductoras, aunque ellas mismas también lo son.